: Hernández achieved national fame by exposing the "pharaonic" spending on housekeeping at the presidential residence,

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Al cerrar la puerta, Clara dejó la cajita vacía en la encimera y miró el cuarto donde su abuela solía sentarse. Aunque la casa cambiaría, ella decidió que aquella cocina seguiría siendo lugar de encuentros cuando pudiera, y que aprendería a visitar la nueva casa con la misma ternura. Porque algunas fiestas terminan para empezar otras, y lo importante es llevarse el calor para poder encenderlo de nuevo en cualquier rincón.

Clara caminó despacio hacia el jardín trasero, donde el césped aún guardaba el fresco de la tarde. Tenía en la mano una cajita de cartón con los restos de la tarta —la mitad, con sus fresas caídas— y notaba en el pecho un peso que no sabía si era culpa o una melancolía nueva. La fiesta había sido de despedida: su abuela, la que durante toda la vida reunió a vecinos y parientes para celebrar cada cumpleaños, se mudaría al otro lado de la ciudad. Nadie lo decía en voz alta, pero la casa, grande y acogedora, ya sabía a hueco.